Ministerio de Educación, Cultura y Deporte - Gobierno de España

Discurso

Comparecencia del Ministro de Educación, Cultura y Deporte de líneas generales en cultura

02 de febrero de 2012

Lea el discurso íntegro

 

Descargar el discurso


 Señor Presidente, Señoras y Señores Diputados,

 

INTRODUCCIÓN

Como ya hiciera el pasado martes en la Comisión de Educación y Deporte, quiero comenzar por manifestar mi satisfacción por comparecer ante esta Comisión de Cultura para presentar en esta Cámara las líneas generales de actuación que va a desarrollar el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en materia de Cultura, en esta X Legislatura.

Una Comisión, la de Cultura, que todos insistimos en que se mantuviese, como foro prioritario de debate y decisión para los grandes temas, que en este área tenemos pendientes en la presente legislatura. Así como muchos otros que, estoy seguro, irán surgiendo de las intervenciones de todos los grupos.

La cultura es la esencia de la identidad, el destilado de lo que somos. Como decía Ortega y Gasset, “es la dimensión constitutiva de la existencia humana”. Por ello, queremos articular una Política Cultural que sea una auténtica Política de Estado, con mayúsculas, y uno de los ejes prioritarios de este Gobierno.

El marco es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que ampara el derecho de acceso a la cultura y resalta los beneficios que se derivan del fomento y la protección de este derecho, así como la importancia de que los Estados Parte asuman su responsabilidad para asegurar el pleno ejercicio de este derecho.

Nuestra Carta Magna bebe de estas fuentes, recogiendo, en el artículo 10, el compromiso de interpretar las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España. Asimismo, el artículo 44 de nuestra Constitución obliga a los poderes públicos a facilitar la participación de los ciudadanos en la vida cultural y reconoce el derecho de acceso a la cultura, dentro del marco de un Estado social y democrático de derecho.

Al hilo de lo expuesto, y como ya hiciera el pasado martes, aprovecho esta ocasión, para manifestar mi voluntad de diálogo con los demás grupos parlamentarios y el compromiso de mi Gobierno en construir una Política Cultural para todos. Asentaremos, pues, las bases de nuestra labor en el consenso, el entendimiento y la colaboración institucional.

En este sentido, debo reconocer el esfuerzo y la cooperación de los distintos partidos políticos durante la pasada legislatura, en la que hubo un consenso en un buen número de leyes de esta materia. Entre ellas, la Disposición Final de la Ley de Economía Sostenible que regula la Comisión de Propiedad Intelectual. O la ley reguladora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la modificación de la Ley del Prado que se introdujo desde la ley del Reina Sofía, que son un avance fundamental para que la sociedad civil forme parte activa de ambos museos y el punto de arranque de la autonomía del Reina Sofía. Ambas, instituciones emblemáticas de nuestro país y de nuestra cultura. Y por las que todos hemos trabajado, llegando a importantes consensos para convertirlos en museos de primer nivel internacional.

Desde las Cuevas Pintadas de Altamira, hasta las obras de Antonio López, nuestro país cuenta con una historia cultural inabarcable, que se extiende a todas las disciplinas y con grandes maestros de todos los tiempos, que han hecho de España y de sus gentes, lo que hoy somos.

Y es que nuestra cultura, no sólo es dilatada en el tiempo, sino también en el espacio. En un año como éste, 2012, no podemos olvidar la dimensión transatlántica de nuestra cultura, los pueblos que han bebido de ella y que a su vez la han enriquecido. Hoy encontramos esculturas de Botero en Medellín y en Madrid, corridas de toros en Quito y en Sevilla; y construcciones barrocas de uno y otro lado del Atlántico.

 

COOPERACIÓN Y COMUNICACIÓN CULTURAL

En este sentido, nuestras instituciones culturales, no sólo dan cabida a la cultura de España, sino que deben acoger a toda la cultura en español, ser un espacio abierto para la creatividad de uno y otro lado del Atlántico. En un sector como éste, estamos llamados a crear puentes que ayuden a proyectar la cultura en español al mundo. Decía Cortázar que “un puente es un hombre cruzando un puente”. Para este puente cultural queremos mucho tráfico, mucho trasiego en las dos direcciones.

Por este motivo, vamos a impulsar, de la mano del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, el conocimiento y estudio del acervo cultural iberoamericano en toda su riqueza y complejidad, reforzando las relaciones de cooperación, colaboración e intercambio con los países latinoamericanos, orientadas a afianzar un gran espacio cultural, rico y complejo, integrado por elementos comunes y a la vez diversos.

La cooperación cultural debe empezar por fraguarse a nivel nacional. Y empiezo así con la primera medida de mi Departamento. Señala nuestra Constitución, en el art.149.2, que “es un deber esencial del Estado facilitar la comunicación cultural entre las Comunidades Autónomas de acuerdo con ellas”. Con este objetivo, el Ministerio va a elaborar una Estrategia de Cooperación y Comunicación Cultural.

Nuestro país cuenta con una base histórica y de cultura común, y a su vez con una impresionante diversidad cultural y lingüística. La propia Constitución hace referencia en diversos artículos a las lenguas de España y a la importancia de conservar y promover, por parte de los poderes públicos, el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España.

Esta Estrategia será un acicate para ese enriquecimiento y crecimiento mutuo. Con ella, reforzaremos las capacidades estratégicas y de gestión del sector público en las instituciones culturales, mediante los intercambios profesionales y culturales y el aprovechamiento compartido de infraestructuras y recursos, pesando en continentes y en contenidos.

Impulsaremos, también, los trabajos de la Conferencia Sectorial de Cultura, los Convenios de colaboración y otros instrumentos como los consorcios público-privados. En definitiva, trataremos de crear un marco favorable para el desarrollo de una cultura de excelencia, con programaciones de calidad, que contribuyan a la cohesión social y territorial.

Y es que la cooperación debe ser entendida como una línea transversal de nuestra política cultural. Ella impregnará todas las medidas que desde este Ministerio se propongan, porque creemos que es el mejor instrumento para hacer efectivo el derecho constitucional de acceso a la cultura.

Una de las herramientas para implementar la Estrategia de Cooperación y Comunicación Cultural es el trabajo en red. Los grandes museos de arte contemporáneo, nacionales e internacionales, ya han comenzado ese trabajo, apostando por un nuevo modelo de museo abierto, mueso-red, que supone un impulso de flujos de comunicación en múltiples direcciones y en distintos niveles simultáneos, lo que garantiza la sintonía y sincronía con las corrientes más dinámicas de la cultura y el arte contemporáneos. Estas redes de colaboración abarcan, entre otros aspectos, la coproducción y circulación de grandes exposiciones. Y marcan el ritmo de un nuevo modo de concebir el arte y la cultura a nivel global.

Desde este Ministerio queremos impulsar esta nueva forma de trabajo, apoyar las iniciativas de las distintas instituciones culturales que encontramos en España y apoyar modelos exportables a otras instituciones, como el que se desarrolla en el Museo Nacional centro de Arte Contemporáneo Reina Sofía, en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC) o en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA). Tanto en éste, como en otros aspectos de la cultura, aprovecharemos las “buenas prácticas” del sector para innovar y mejorar, desde dentro, con la experiencia de los profesionales de la cultura.

Siguiendo con el trabajo en red, las artes escénicas y la música también deben apostar por una labor de difusión y promoción por todo el territorio nacional. Esto significa que, con carácter general, se fortalecerá la colaboración institucional con (y entre) las CCAA, fomentando el intercambio de producciones entre las propias Comunidades. Se mejorará, también, la interlocución con los Ayuntamientos y se trabajará para que todas las Administraciones cumplan con los compromisos financieros contraídos con las empresas del sector.

Para ponerlo en marcha, se impulsarán las redes de circulación y comercialización de teatro, circo, música y danza para que las empresas culturales puedan desarrollar sus productos más allá de sus comunidades de origen, equilibrando la actual discriminación entre las autonomías y dotando de más calidad a la programación cultural en todos los niveles del Estado. En este sentido, la Conferencia Sectorial de Cultura y la Estrategia de Comunicación y Cooperación Cultural serán instrumentos fundamentales.

 

PATRIMONIO CULTURAL COMÚN

En el ámbito del Patrimonio, debo empezar por felicitarnos a todos ya que la pasada madrugada del miércoles España superó la que puede ser su última etapa en el largo proceso judicial que se arrastra desde 2007 frente a la empresa Odyssey; y por el que se nos reconoce la propiedad del pecio de la fragata “Nuestra Señora de las Mercedes” y de su cargamento.

Como bien saben, esta Cámara, a través de diversas intervenciones de los Grupos, ha dado seguimiento al caso, apoyando las distintas intervenciones y solicitando la recuperación del cargamento, así como el reconocimiento y protección del Patrimonio Subacuático. Este paso es importante, en lo que se refiere a la recuperación de la carga de “Las Mercedes”, pero lo es también por el reconocimiento y la visibilidad que da, a una parte del patrimonio español del que tenemos que empezar a ocuparnos.

Aprovecho para destacar el trabajo de mis predecesores, al frente del entonces Ministerio de Cultura, en esta importante cuestión.

Entre los programas del Instituto de Patrimonio Cultural de España, destaco el impulso que ha supuesto la creación de una Red Técnica de Institutos y Centros de Conservación y Restauración, que agrupa a todas las instituciones de este tipo que existen en España, marco en el que seguiremos trabajando. Los organismos inscritos en la red desarrollan proyectos coordinados y colaboraciones puntuales, además de convocar conjuntamente una actividad al año abierta al público general. Daremos continuidad a este programa que, estamos seguros, quedará reforzado con la Estrategia de Comunicación y Cooperación.

Con todo lo expuesto, les invito, desde esta tribuna, a seguir apostando por una visión compartida y consensuada que evite la confrontación política, focalice esfuerzos en la comunicación y cooperación cultural y que refuerce la institucionalización de los canales de acceso a nuestra Cultura.

 

DIMENSIÓN ECONÓMICA DE LA CULTURA

Una Política de Estado en materia de Cultura debe considerar tanto el derecho de acceso a la cultura como la dimensión económica de las Industrias Culturales, cuestión básica, ante la coyuntura que vivimos. Quiero recordar una frase que leí hace tiempo, del creador Francesco Micheli en el Corriere della Sera “Crisi e cultura non devono essere termini contrapposti”. Y ese es uno de nuestros objetivos.

El sector cultural en España aporta casi el 4% al PIB y emplea el 2’8% de los trabajadores españoles. Desde su dimensión económica, las industrias culturales y creativas son una fuente cada vez mayor de creación de riqueza, de empleo y, en general, de desarrollo económico.

Sirvan estos datos de introducción para articular una reflexión actualizada sobre la cultura en el contexto de la sociedad del conocimiento.

Cuando pensamos en un cambio de modelo productivo, no podemos olvidar la innovación. Y en el sector cultural, las industrias culturales y creativas, como creativas que son, encarnan la innovación al 100%.

La primera revolución industrial, en el S.XIX, vino marcada por la máquina de vapor. La segunda, a principios del S.XX por el motor eléctrico y la tercera ha sido la revolución digital. Pues bien, Señorías, en este momento, la gestión del conocimiento y la creatividad están protagonizando una nueva revolución basada en las industrias culturales y en los nuevos modelos de negocio que ellas mismas están diseñando.

Creemos que es necesario seguir aunando esfuerzos encaminados al fomento y la promoción de las industrias culturales como ya se viene haciendo con actuaciones como: el Plan de Fomento, las líneas de crédito ICO y la convocatoria de ayudas para subvencionar el coste de los avales en los emprendimientos culturales.

Nos comprometemos a continuar desarrollando todas las vías existentes, a nivel nacional y aquellas de éxito que existen a nivel autonómico, para continuar apoyando a las Industrias Culturales y Creativas con una visión estratégica, buscando la calidad y con una minuciosa evaluación de resultados que nos permita mejorar el diseño de los programas.

España cuenta con ventajas competitivas de excelencia que deben ser proyectadas, en mayor medida, a nivel internacional. El impulso creativo, la potencialidad de las Industrias Culturales a nivel global y nuestra lengua son valores económicos que han de estar al servicio del posicionamiento global de España en el mundo.

 

INDUSTRIA EDITORIAL

Contamos con una de las industrias más potentes del mundo. Nuestra industria editorial, que aporta anualmente el 0,7% del PIB nacional y da empleo a más 30.000 personas.

Dentro de esta industria, el libro electrónico representa un sector al alza, aunque todavía minoritario (16,5% del total de la edición y el 2,4% de la facturación total). Se debe continuar trabajando en este ámbito, en colaboración con el sector, para impulsar esta realidad, aprovechando las potencialidades que ofrece el entorno digital y el músculo de la industria editorial española, que es capaz de ofrecer la casi infinita biblioteca de autores en español.

Sabemos que ese trabajo debe ir acompañado de otras medidas. Por ese motivo, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, trabajará en coordinación con el órgano competente en materia tributaria del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, para tratar de equiparar a efectos fiscales el libro digital y el convencional.

Sin embargo, tenemos que recordar que la regulación del IVA se basa en normativa europea. Lo que hace que la actuación en esta materia tenga que proyectarse también en el marco de las instituciones europeas, para tratar de que se modifique el régimen normativo comunitario a fin de aplicar el tipo reducido del IVA al libro digital comercializado por vías electrónicas y, no sólo, como en la actual normativa comunitaria, a aquellos libros digitales que se suministren mediante algún medio de soporte físico (USB, pendrive, CD, etc.).

No quiero pasar este apartado sin mencionar a todos los autores que nutren esa industria editorial. Sin ellos no hay libros, sin ellos no hay cultura.

Convendrán conmigo que, de acuerdo con las posibilidades presupuestarias de las que disponemos, es más preciso que nunca reforzar las herramientas y los recursos existentes para rentabilizar de forma eficiente la cultura de nuestro país y aprovechar dichas oportunidades estratégicas para impulsar la economía, a través de un modelo de gestión eficiente, que se apoye en la internacionalización de la cultura.

 

COMISIÓN DE PROPIEDAD INTELECTUAL

Ya hemos comenzado a trabajar para que la Comisión de la Propiedad Intelectual, recogida en la Ley de Economía Sostenible, esté formada y entre en funcionamiento con la mayor celeridad posible. También vamos a concluir en breve su desarrollo reglamentario para poder contar con un marco de actuación completo. Ésta es una de nuestras prioridades y así se ha subrayado con una de las primeras acciones de este Gobierno, mediante la que se pusieron en marcha una serie de medidas urgentes como la aprobación del Real Decreto que regula la Comisión de la Propiedad Intelectual y la supresión del Canon Digital.

En cuanto al órgano de la Comisión, cabe decir que ya había experimentado una modificación con respecto a la redacción inicial. Con la ayuda que al anterior gobierno prestamos PP y CIU se fraguó la versión definitiva de la Disposición Final Cuadragésima Tercera de la Ley de Economía Sostenible. Fue un esfuerzo de todos y todos debemos ser capaces de seguir impulsando el objetivo que nos movió a este cambio normativo.

La reciente aprobación del Real Decreto, desarrolla las funciones de las dos secciones. La Primera, relativa a la mediación y el arbitraje, y la Segunda volcada sobre la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual.

La Sección Primera ha reforzado la resolución extrajudicial de controversias, propiciando el arbitraje y la celeridad en las resoluciones.

La Sección Segunda establece un procedimiento de naturaleza mixta, administrativo y judicial, que requiere la intervención del Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo para salvaguardar el respeto a los derechos fundamentales que pudieran verse comprometidos.

Con el objeto de activar la Comisión en las próximas semanas, adoptaremos las órdenes ministeriales que harán operativas las secciones que antes les he mencionado, para lo cual ya se han iniciado los trámites de comunicación y diálogo con los Ministerios correspondientes.

Junto a estas primeras medidas, el Gobierno establecerá reglamentariamente el procedimiento de pago a los perceptores de la compensación equitativa con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.

El modelo de compensación equitativa de los derechos de autor a través del canon digital, se ha demostrado en la práctica y en los tribunales, un modelo cuestionado y lleno de ineficiencias; contestado desde la sociedad y difícil de gestionar.

El objetivo del modelo que ha introducido el Gobierno, en un marco de provisionalidad, trata de encontrar una forma más eficaz de compensar equitativamente a los creadores y alcanzar una solución más justa de la que preveía el canon suprimido, incrementado la eficiencia en la gestión y mejorando los mecanismos de compensación.

Debo insistir una vez más en que hablamos de una medida de carácter provisional que el Gobierno ha adoptado hasta que la Unión Europea armonice de forma comunitaria la compensación, prevista para 2013, en el mejor de los casos. Eugène Delacroix decía que “a veces hay que estropear un poquito el cuadro para poder terminarlo”. Podríamos decir que nosotros estamos en ese momento, pero la idea sigue siendo terminar un marco de reconocimiento y justa compensación de los derechos de autor.

 

Ley propiedad intelectual

La solución estable vendría de la mano de uno de los grandes retos de esta legislatura: presentar, a medio plazo, el proyecto de una nueva ley de propiedad intelectual que siga buena parte de las conclusiones que formuló en 2010 la subcomisión de la Propiedad Intelectual en el Congreso de los Diputados. Unas bases puestas en esta Cámara, que creemos, deben continuarse.

Con todo, les adelanto que el proyecto de ley será pensado conforme a dos principios básicos: primero, que cualquier regulación de la Propiedad intelectual en el S. XXI ha de basarse en claves digitales. Segundo, que la nueva ley servirá de soporte al talento, a la libertad creadora y a la innovación. Queremos que acompañe y no entorpezca la transición digital de las industrias culturales españolas y que lo haga en términos que favorezcan la creación y la innovación meditante la salvaguarda de la propiedad intelectual.

No es razonable desarrollar planes de estímulo para la creación sin una reflexión previa sobre la dimensión que adquiere, en el contexto actual, la propiedad intelectual en la era digital.

La finalidad de la misma ha de ser, por un lado, la de propiciar la articulación de nuevos modelos de negocio que faciliten la generación de una oferta atractiva de contenidos digitales. Y por otro, desarrollar un marco de seguridad jurídica que dé protección a los titulares de los derechos de autor. Todo ello, en un escenario de equilibrio entre los diversos sectores e intereses que comparten el objetivo de conseguir, para nuestro país, una ley de Propiedad Intelectual que esté a la altura de las exigencias digitales que plantea la sociedad y la economía del conocimiento del S.XXI.

Nuestros creadores merecen obtener un retorno económico más justo del que obtienen hoy en día. La ley de Propiedad Intelectual ha sido y seguirá siendo, en nuestro Gobierno, un eje indiscutible para propulsar ese equilibrio.

El único enfoque posible para abordar el problema de la propiedad intelectual consiste en crear un marco de seguridad jurídica y un cambio de paradigma en los modelos de negocio y de consumo de la sociedad española. Es necesario crear una regulación que contemple los nuevos actores económicos y sociales que surjan fruto de esta innovación.

Tres consignas que llevaremos a cabo durante esta legislatura, ya que restaurar el valor de los derechos de autor es uno de los ejes principales de nuestra Política de Estado. Así, permitiremos que aquellas creaciones de mayor calidad tengan un merecido reconocimiento, social y económico.

 

Ley de Mecenazgo

Como se ha anunciado en diversas intervenciones, la ley de mecenazgo es otro de los ejes centrales de nuestra política cultural. Y lo es, porque creemos que es necesario generar nuevas dinámicas de participación social en el fenómeno cultural.

En Francia, donde el mecenazgo tiene una larga tradición y cuyos incentivos fiscales, casi triplican a las actuales desgravaciones españolas, se utiliza mucho una frase que queremos hacer nuestra: “Le mécénat est l’impôt que l’on choisit. Mais, à l’argent on ajoute l’engagement, voire la passion”. El mecenazgo es el impuesto que cada ciudadano elige. Pero al dinero, sumamos el compromiso, véase, la pasión de aquello en lo que creemos.

Queremos elaborar una ley amplia y ambiciosa. Una ley que debe involucrar sectores como el cultural, el social, el educativo, el deporte y el científico y el de la innovación, que se nutren, en parte, de las aportaciones de la sociedad civil.

En ésta se planteará un incremento para alcanzar porcentajes similares a las desgravaciones fiscales de otros países europeos. Se mejorarán los incentivos en el IRPF y el Impuesto de Sociedades, siendo los beneficiarios tanto las personas físicas como las jurídicas. No hay que olvidar que las personas físicas son quienes construyen y constituyen nuestra sociedad civil y por ello merecen un reconocimiento especial en este régimen de desgravaciones.

Con esta nueva ley, devolvemos a la sociedad su protagonismo. Empoderar a la sociedad significa realizar un ejercicio conjunto de responsabilidad que impulsa la participación de la sociedad civil en el apoyo y fomento a la creación.

No estoy hablando de sustituir radicalmente el diseño de nuestra política cultural por el modelo anglosajón de mecenazgo. Nuestro propósito está encaminado a desarrollar un modelo de fomento de participación público-privada en la cultura; y con ello, también de financiación público-privada. Un ejercicio compartido, como en otros países de nuestro entorno; y orientado a estimular -de forma más eficiente- el desarrollo libre y la sostenibilidad económica de nuestra cultura.

 

CINE

Esto es especialmente sensible en el ámbito de la cinematografía, donde hace falta explorar vías que mejoren los exiguos porcentajes de desgravación que contemplan la actual Ley del Cine y la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

Tenemos, por lo tanto, que retomar ese objetivo e impulsarlo con gran ambición, apoyando nuestro cine mediante un modelo mixto de financiación en el que las ayudas directas se complementen de forma progresiva con una política más decidida de incentivos fiscales.

El cambio de modelo no puede realizarse, en cualquier caso, de manera radical, dado que el tejido industrial de la cinematografía necesita un periodo de adaptación al nuevo escenario legal y financiero. Además, las ayudas directas no desaparecerán en su totalidad, dado que constituyen, en todos los países de nuestro entorno, el fundamento del cine entendido como hecho esencialmente artístico y manifestación cultural.

Garantizar nuestra diversidad cultural y el derecho de nuestros ciudadanos a acceder a la cultura exige desarrollar una política, activa y directa, de promoción de nuestro cine. Con ello ayudaremos a consolidar un sector importante de nuestra industria del que depende directa e indirectamente un elevado número de profesionales.

En esta misma línea, al objeto de atender a los nuevos hábitos de consumo, desde el Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) se fomentarán nuevos modelos de negocio de distribución y exhibición de películas, como son las plataformas de contenidos en Internet.

Asimismo, impulsaremos la promoción internacional de nuestro cine, tanto a través de la presencia de nuestros cineastas en los principales festivales y certámenes internacionales como mediante las políticas de fomento y promoción que lleva a cabo el ICAA. Para esto, se potenciará la política de visionado de nuestras películas entre programadores y agentes comerciales, para facilitar su distribución y exhibición en festivales y circuitos comerciales internacionales.

En este ámbito, quisiera hacer mención expresa de los convenios de coproducción cinematográfica (actualmente están en trámite muy avanzado convenios con Austria, Israel y la India, y se han iniciado negociaciones para cerrar un acuerdo con China) que constituyen instrumentos estratégicos capitales para la internacionalización de nuestro cine y nos permitirán penetrar en algunos mercados con un enorme potencial de crecimiento.

Además, se debe afianzar la relación entre cinematografía y televisión. Para ello será necesario revisar tanto la Ley del Cine como la Ley General de Comunicación Audiovisual para garantizar la armonía entre ambas normas y el desarrollo de políticas y estrategias comunes en cuestiones que afectan de manera directa y conjunta, dentro de una concepción amplia e integral de lo audiovisual, a ambos sectores.

Me refería anteayer, en la Comisión de Educación y Deportes de esta cámara, a la utilidad de los conocimientos lingüísticos –y, especialmente, de inglés- de nuestros estudiantes. Todas sabemos que las películas en versión original son un mecanismo potente de mejora de la compresión y la expresión. La debilidad de la demanda de cine en versión original hace sin embargo que no se aproveche ese potencial.

Tanto desde el Ministerio como desde el ICAA, aunaremos fuerzas a favor de la conservación y difusión del patrimonio cinematográfico, con especial énfasis en su difusión on-line, y en las actividades formativas dirigidas a diversos sectores del mundo de la cinematografía.

En resumidas cuentas, la clave del modelo que planteo es la progresiva combinación de las ayudas directas con las desgravaciones e incentivos fiscales, en los diversos ámbitos de actividad del sector cultural.

 

Innovación y cultura

Vergílio Ferreira decía que “toda a cultura é um diálogo com o seu tempo", y como tal, no podemos olvidar la importancia de la innovación en la cultura. España debe ser un referente cultural a la altura de otros países pioneros, con instituciones con una relevante labor de investigación y experimentación, a favor del fomento y divulgación del arte moderno y contemporáneo, así como de todas aquellas nuevas manifestaciones artísticas que interfieren en el laboratorio de la creación contemporánea.

Investigación e innovaciones éstas, que no son sólo creativas, sino también tecnológicas: hace sólo unos días asistíamos a la presentación del “robot” que analizará cada milímetro del Guernica proporcionándonos el estudio más exhaustivo del cuadro hasta ahora conocido. Sirva recordar que este proyecto es fruto del mecenazgo y la colaboración público-privada.

 

MUSEOS

Ese proyecto es un ejemplo del que, estamos seguros, habrá muchos más. Subrayo que una de las grandes ventajas de la Ley del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que tiene como precedente la ley del Museo Nacional del Prado, será la agilización de los trámites en el terreno de las adquisiciones de obras de arte para su Colección.

Asimismo, facilitará en gran medida la aplicación de fórmulas de captación de recursos económicos, a través de la política de patrocinios y, en general, de una mayor implicación de la sociedad civil.

En este sentido, en referencia al Reina Sofía, los siguientes pasos serán en primer lugar el reforzamiento del Real Patronato del Museo, seguido de la creación de una Fundación para financiar, fomentar y apoyar el desarrollo del Museo; y para ayudar a promover, enriquecer y difundir sus colecciones, especialmente en el ámbito iberoamericano. Este proceso se completará con la puesta en funcionamiento de una Sociedad Mercantil que aglutinará los temas vinculados con la distribución de publicaciones, los Patrocinios, la Gestión de Espacios o el Merchandising.

Desde el Prado, los datos que refuerzan el nuevo protagonismo que tiene la sociedad en la financiación de la cultura son:

  1. El programa de benefactores del Museo, que aporta actualmente el 30% (6 millones) de la financiación propia del organismo.
  2. La Fundación de Amigos, que reúne a más de 21.000 miembros.
  3. Un día más de apertura del Museo, los lunes, aportará hasta 90 millones de euros a la Economía madrileña en un año.

Estos indicadores muestran que el Museo se ha sabido adaptar a los nuevos tiempos, con un modelo de corresponsabilidad leal y plenamente transparente entre los ámbitos público y privado.

El papel de nuestros museos es indiscutible. Su buena gestión en la captación de recursos privados depende, en gran parte, de la excelencia de su programación y ello influye en su proyección internacional y la visibilidad de sus colecciones en el exterior. Nuestras instituciones culturales contribuyen positivamente a la Marca España; es más, son esenciales para ella.

El Museo del Prado nos ofrece algunos ejemplos, como el apoyo de uno de sus miembros protectores a la primera exposición que se va a celebrar de arte español en Australia, “Portraits of Spain”. O la colaboración de otra importante empresa con el programa de Atención al Visitante. Compromiso este, renovado la pasada semana y que ha facilitado la apertura del Prado los siete días de la semana, además de notables mejoras en la calidad de la atención al público en general.

La actual coyuntura económica, como decíamos, afecta transversalmente a todas nuestras áreas de actividad. Por este motivo, es preciso asentar cuanto antes las bases del mecenazgo en España. Un mecenazgo que nos permitirá reforzar el sector sin perder los parámetros de la calidad, la profesionalidad y la eficacia que lo caracterizan.

Por su lado y con el fin de dar respuesta al contexto en el que nos encontramos, el INAEM impulsará políticas de incremento de la demanda. Entre las más significativas destacan:

  • aumentar la presencia en los medios de comunicación, en Internet y las redes sociales, a través de estrategias de marketing adecuadas en cada sector de actividad;
  • mejorar la inserción de las enseñanzas artísticas en los currículos escolares;
  • impulsar la colaboración entre universidades y grandes centros culturales;
  • establecer planes de fomento de las artes escénicas y de la música entre el público infantil y juvenil;
  • utilizar nuevos mecanismos de financiación como el mecenazgo, las asociaciones de espectadores, los clubes de consumo y, en general, el fomento de la colaboración público-privada.

Asimismo, promoveremos la formación e inserción profesional en condiciones adecuadas de los trabajadores del sector cultural. Si hacemos una apuesta por la calidad, si queremos que la cultura en España la gestionen auténticos profesionales, es necesario darles el reconocimiento y la visibilidad que merecen. Ese reconocimiento debe de empezar por la administración, a través de medidas prácticas y realistas y muy útiles para los profesionales del sector.

 

TOROS

No quiero dejar de mencionar la ubicación en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través de la Secretaría de Estado de Cultura, de las competencias del Estado sobre fomento y protección de la tauromaquia como disciplina artística, y de la fiesta de los toros como producto y bien cultural. Adoptaremos, en colaboración con las demás administraciones públicas, las medidas para la puesta en valor de los toros como bien cultural.

Además, entre otras actuaciones en que se concretará esta competencia, se encuentra la extensión de las ayudas de acción y promoción cultural a las asociaciones sin ánimo de lucro del mundo del toro, o el diseño de una campaña de comunicación para la puesta de manifiesto de los valores culturales, socioeconómicos y medioambientales de la tauromaquia en su conjunto.

La tauromaquia ya está siendo reconocida como “patrimonio inmaterial” en otros países de nuestro entorno. Francia ya puja para que sea reconocida en el seno de la UNESCO como patrimonio inmaterial de la humanidad. Este Ministerio participará activamente en las iniciativas nacionales e internacionales que en este sentido se emprendan. Los toros también forman parte de las distintas disciplinas de la cultura. Los encontramos en la pintura y tenemos grandes menciones en nuestra literatura, como la de Federico García Lorca diciendo que “el toreo es, probablemente, la riqueza poética y vital mayor de España”.

Asimismo, es fundamental retomar la labor de coordinación de las Comunidades Autónomas, a fin de preservar la pureza de la tauromaquia con el mantenimiento de una reglamentación básica en los aspectos fundamentales de los espectáculos taurinos. Con este objetivo convocaremos, a la mayor brevedad, la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos. Vamos a revitalizar dicha Comisión, dotándola de un dinamismo del que ha carecido en los últimos años. Se modificará, en lo que sea preciso, la composición y funciones de la Comisión. En este nuevo impulso a la Comisión se contará también con las asociaciones profesionales y de los aficionados, incorporándolos a las labores de asesoramiento, cooperación y propuesta al Ministerio.

Para concluir, no quisiera finalizar mi comparecencia sin anunciarles que este año tendremos conmemoraciones que marcarán en gran medida la programación de nuestras instituciones.

Quiero destacar especialmente la de la Biblioteca Nacional de España, que este año celebra su Tricentenario con un amplio programa de actividades. Recordemos que es la institución cultural más antigua del país y como tal, merece un importante homenaje: La distinción y el reconocimiento que este Gobierno quiere conceder a la Biblioteca Nacional quedarán plasmados en una Ley reguladora de la Biblioteca Nacional de España, que la dote de autonomía, como ya se hizo con el Prado y recientemente con el Reina Sofía. Y que sea un impulso para que la Biblioteca Nacional comience su cuarto siglo de vida con los instrumentos necesarios para seguir siendo una de las más importantes instituciones culturales de España, y uno de los más importantes fondos bibliográficos del mundo.

Sobra recordar en esta casa el Bicentenario de la Constitución de 1812. Conmemoración con la que este Ministerio, al igual que el resto del Gobierno, tiene un firme compromiso. Y que conllevará, no solamente importantes aspectos conmemorativos de la vida política, sino también culturales.

Como podrán ven, Señorías, los objetivos de este Ministerio en materia de cultura son muchos y de gran calado. Simbolizan el compromiso de este Gobierno con una Política de Estado de Cultura que responda a la calidad que nuestros ciudadanos merecen y al tiempo que vivimos. Tiempo de cambios y de creatividad al que, estamos seguros, el sector cultural, con este Ministerio al frente, sabrá responder.

Como bien saben señorías, ninguna Política de Estado puede realizarse sin el apoyo de todas las fuerzas políticas, y menos aun la cultura. Por ese motivo, siguiendo la experiencia positiva de esta Comisión en los últimos años, apelando a la diversidad cultural que todos representamos y que hará enriquecer cualquier proyecto político, quiero desde ya abrir la puerta al diálogo, tender un puente que sirva al entendimiento y la comunicación. Y expresar mi deseo de convertir, entre todos, a la cultura y la creatividad en uno de los pilares de nuestra sociedad.

Gracias por su atención y quedo a su disposición para responder a sus inquietudes.

 

© Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Logotipo W3C/WAI doble A (WCAG 1.0) Este documento es válido XHTML 1.0 Strict Este documento CSS es válido Sello de Inspección de Technosite WCAG-WAI Doble A. Titulares RSS disponibles