Los Parques Científicos y Tecnológicos actúan como elementos de desarrollo industrial y económico regional.
Podemos entender la existencia de una primera etapa de Parques comprendida entre 1987 y 1993, en la que existían los siguientes:
En esta etapa, la Universidad participaba poco en este tipo de estructuras, sin embargo hay una segunda etapa entre 1993 y 2000 en la que se produce un cambio general en la política de los parques científicos y tecnológicos, creando un entorno más favorable a la coordinación con la Universidad, creándose los siguientes:
Los parques son ahora más flexibles y más parecidos a los entornos europeos, con los proyectos de parques científicos y parques científico-tecnológicos, cuya característica se basa en una mayor implicación con el entorno universitario en el marco de la nueva economía basada en el conocimiento. Son los siguientes:
El desarrollo de los parques se ha visto coordinado en el ámbito internacional mediante una organización creada en 1984 con el nombre de International Association of Science Parks (IASP). Asimismo, se creó la Asociación de Parques Tecnológicos de España (APTE).
El fuerte crecimiento de los proyectos generados en diversas universidades bajo el concepto de «parque científico» motivó que se introdujeran cambios en los estatutos de la asociación que llevaron al cambio de nombre, Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE), y a la redefinición del concepto de parque.