En nuestro país, y por avatares de la historia reciente, la investigación no es reconocida como un papel importante de la Universidad hasta la llegada de la democracia y es en los años 80 cuando la financiación y las normativas legales sitúan a esta labor en el lugar que le corresponde. La universidad española, en general, acoge este cambio con entusiasmo, fruto del cual hoy podemos hablar de una producción científica importante (España es el octavo o noveno país del mundo), a la cual la Universidad contribuye con un 62% del total, con un nivel de financiación que supone el 27,6 % del gasto público total. Ello ha hecho que nuestros científicos tengan reconocimiento internacional y que nuestros doctores sean altamente valorados por su formación a la hora de conseguir contratos posdoctorales tanto a nivel europeo como mundial. En la actualidad las Universidades cuentan con planes estratégicos
que definen sus principales líneas de investigación.
Hay que añadir que las CCAA se han unido a este esfuerzo inversor en I+D desarrollando programas propios de recursos humanos como de proyectos de investigación Planes regionales de I+D+I 